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Contaminación Intradomiciliaria

Normalmente asociamos seguridad al hogar. En la intimidad de nuestra casa, nos sentimos gratos, confortable y protegidos.

Sin embargo, en muchas ocasiones podemos estar completamente equivocados.

¡Nuestro hogar nos puede enfermar!

Lo anterior se conoce como el Síndrome del Edificio Enfermo (SEE) o Sick Building Syndrome (SBS), el cual ha sido reconocido por la OMS desde 1982.

Se origina debido a la contaminación intra-domiciliaria, y se presenta como un conjunto de enfermedades que afectan al menos al 20% de sus habitantes. Las fuentes de contaminación son variadas, y cada una de ellas puede afectar de distinta forma a las personas.

Barnices, pinturas y pegamentos emanan olores, humo de cigarrillo, fibras textiles de alfombras y cortinas, desodorantes ambientales y aislante de poliestireno que emana vapores tóxicos son parte del problema.

Situación aparte lo constituye el asbesto, ampliamente usado a partir de la década de 1935, hasta su prohibición de uso en 2001, en fibrocemento y pisos vinílicos, entre otros. Las antiguas pinturas que contenían plomo, o las velas aromáticas con mechas de núcleo de plomo complementan el cuadro.

Productos de limpieza, papeles, maderas aglomeradas contienen formaldehído, químico irritante y muy volátil, que puede provocar dolores de cabeza y nauseas.

Los ácaros, pequeños arácnidos se encuentran en el polvo y la humedad, concentrándose principalmente en pisos, sillones, camas y se alimentan de los tejidos humanos. Sus heces, flotan en el aire, depositándose en nuestras vías respiratorias. Por otra parte, el polvo transporta esporas, granos de polen, ácaros del polvo, insectos, moho, fibras y todo tipo de elementos orgánicos e inorgánicos.

El gas y parafina también entregan al ambiente partículas en suspensión y gases contaminantes, como es el caso del monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno y dióxido de azufre. También tenemos pesticidas, insecticidas y otros.

 

 

Punto aparte, lo constituyen en las oficinas los sistemas de aire acondicionado y calefacción, donde en sus conductos cerrados, con humedad y temperatura adecuadas, los hacen un caldo de cultivo perfecto para la reproducción y distribución de gérmenes. Un ejemplo de lo anterior, ocurrió en 1977, en el Hotel Bellevue-Stratford de Filadelfia, donde murieron 12 personas y otros 170 fueron afectados por una bacteria conocida como legionella.

Se estima que entre el 40 al 80% de los asmáticos están sensibilizados a alguno de estos compuestos. La contaminación intra-domiciliaria puede causar problemas serios de salud, que pueden derivar en síntomas parecidos a la gripe, enfermedades respiratorias graves que pueden transformarse en patologías crónicas, hasta llegar, incluso a la muerte.

Para paliar este tipo de situaciones, es necesario evitar las fuentes que producen esta contaminación. Por lo tanto, entre otras medidas, es necesario ventilar los espacios regular y adecuadamente, no usar aparatos de combustión en el interior de la vivienda (por ejemplo, estufas de parafina o de gas portatiles), el uso de extractores en cocinas, así como instalar sensores de monóxido de carbono.

Como acciones complementarias, las placas IR Radiant Calefacción Infrarrojos ayudan a combatir los síntomas del SEE, dado que:

  • No producen contaminación intra-domiciliaria y son amables con el ambiente.
  • Al eliminar la humedad de las paredes eliminan el hábitat de los ácaros por lo que desaparecen
  • A diferencia del resto de los sistemas de calefacción, el sistema IR Radiant Calefacción Infrarrojos no produce circulación de aire en las habitaciones, evitando así la propagación de contaminantes, gérmenes y polvo que perjudican nuestra salud.

Mantenga un ambiente sano en su hogar.